viernes, 31 de diciembre de 2010

Hacemos el valance de lo bueno y malo, cinco minutos antes de la cuenta atrás.

Tres horas y quince minutos para que acabe el dos mil diez.
Tres horas para brindar con sonrisas, para estar saciados de la mejor comida que cada uno se pueda permitir, para correr a ponerte ese vestido que tanto te llevó elegir, o soportar esos zapatos que después de muchas horas tienda tras tienda no encontraste otros que te convencieran, para lucir ese peinado que tanto te pensaste y al final pues no es nada de lo que te imaginabas, para embadurnarte la cara y así tapar todas las muchas imperfecciones que puedas tener, para ver lo guaps que van tus amigs , para morirte de frío, para pasar una noche de la que se espera lo mejor pero no siempre es así, para felicitar a cada una de las personas con las que te cruces, para recordar a todas esas personas con las que te encantaría compartir esas doce uvas o simplemente decirles de aquí en un año! pero que realmente es totalmente imposible. Vale sí, un año más que viene en el que los propósitos son múltiples. Que si este año voi a estudiar muchísimo, que si tengo que mejorar mi humor, que si me prohíbo sufrir por cosas que en el fondo son insignificantes, que si me voi a portar mejor, que si voi a comer más cosas sanas... Tratas de auto convencerte año tras año de que el siguiente vas a cambiar todo lo que te molesta más de ti o simplemente lo que crees va a ser lo mejor para uno mismo pero no, son simplemente doce campanadas acompañadas de doce uvas que marcan el final de diciembre y pasados los días te das cuenta de que todos esos grandes propósitos volvieron , como un año más, a aplazarse para el siguiente.


Miles de gracias por todo lo que me ayudaron las personas que quiero, por todo lo que lo siguen haciendo y por todo lo que harán. Realmente son geniales y gracias a ellos todo es bastante más facil. No existen palabras tan grandes que sean capaces de describiros, pero se que dije a cada uno en su momento lo mucho que los necesito, y si me lo guardé en algunos creedme que fue por simple vergüenza o por no saber expresar lo mucho que tenía para decir. Otra vez gracias, no hay absolutamente nadie comparable a vosotros.

Para los supersticiosos ya sabeis ropa interior roja o del revés, besa a alguien del sexo opuesto, cuando termine la última campanada pisa fuertemente el suelo con el pie derecho, mete un anillo en la copa del champagne, cómete todas las uvas... y muchas más que ya vosotros sabeis.

Y ahora sí, feliz año y suerte para la noche que tantos esperais.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Que vivan los idiotas que nos hacen reir.

Despues de muchos golpes, llega un momento en el que ya no sabes que preferir. Si recibir más pero que eso significara estar con la persona que te hace feliz o intentar apartarte para evitar golpes futuros. Quizás por momentos puedes llegar a estar absolutamente segura de todo pero con el tiempo y los hechos eso cambia. Cuando ves su sonrisa lo entiendes todo. Entiendes que él es la persona con la que quieres compartir el resto de tus días. Esa con la que poder levantarte todos los días y pedirle que te deje dormir cinco minutos más. Esa con la que reir, llorar, gritar, besar, amar. Esa persona con la que formar una familia. Esa persona a la que le puedes contar todo, confesarle tus miedos y que te ayude a superarlos. ¿Por qué no probar una vez más? ¿Por qué no volver a sentirte querida y feliz? Porque definitivamente y después de muchas charlas con la almohada él va ser, fue y será el único capaz de lograr la mayor de las sonrisas en mi cara. Un día se marcó una fecha y se dijo siempre, ahora toca luchar por mantener esa palabra que habeces resulta más que dificil conservarla.


Será cuestión de valentía o simplemente fuerza y carisma. Regalar una vez más toda tu confianza y esta vez intentas creer que no es en vano. Le quieres y eso hace que las cosas no sean tan confusas.

Qué gran día el tres de agosto !